DAMASCO.- Unas 20.000 personas participaron ayer en la ciudad de Deraa, al sur de Siria, en los funerales de decenas de personas muertas el miércoles por las balas de las fuerzas de seguridad, mientras que en Damasco fuentes oficiales anunciaban "decisiones importantes" para responder a las demandas del pueblo.
Los manifestantes salieron de la mezquita al Omari hacia el cementerio gritando consignas en homenaje a los mártires y contra el régimen. "Hay más de 100 muertos y la ciudad necesita una semana para enterrarlos", dijo Ayman al Asuad, militante de los derechos humanos.
Las fuerzas de seguridad procedieron por su parte a centenas de detenciones en Deraa, epicentro de la naciente protesta contra el régimen del Partido Baas -está en el poder hace más de 40 años-, sometida a una sangrienta represión desde hace varios días. "La cifra de detenidos es enorme", dijo otro activista de derechos humanos.
El gobernador de Deraa, Faysal Kalthum, fue destituido el miércoles por decreto por el presidente Bachar al Assad (está en el poder desde 2000), que desde el comienzo de las manifestaciones guardó silencio. Sin embargo, ayer las autoridades anunciaron "decisiones importantes" para responder a las aspiraciones del pueblo.
La consejera del presidente Al Assad, Busaina Chaabane, dijo que las demandas de la gente en Deraa eran "justificadas" y que están siendo estudiadas. "El próximo período mostrará decisiones importantes en todos los niveles", afirmó.
Mientras soldados sirios con AK-47 recorrían las calles de la ciudad, vecinos vaciaron los comercios de alimentos y agua y temen que el Gobierno intente aplastar la revuelta a la fuerza.
Los manifestantes reclaman desde hace una semana mayor libertad y una reforma en el país que permita elecciones libres para conformar la "Asamblea del pueblo". (DPA)